Cuba en frases y versos

Cuba

Los cubanos hemos tenido siempre confianza en lo escrito y aun en esta época 2.0, donde mucho de lo que se lee no es confiable, nos gusta que escriban y hablen sobre nosotros, ya sea como individuos o como nación.

Somos apegados a la tierra y sentimos orgullo por los logros de otros cubanos como si fueran propios; nos motiva la solidaridad innata que nos ha distinguido como pueblo, así celebramos la alegría de los demás y somos capaces de sufrir sus pérdidas. Cuando se habla de Cuba, se ahonda nuestro sentido de pertenencia a pesar de disgustos y distancias y la nostalgia aparece con algún aroma que nos haga evocarla.

Muchos escritores, poetas y viajeros, nacidos o no en el país, han intentado expresar la esencia de Cuba y de lo cubano. Unos han tenido más acierto que otros; en muchos se nota el asombro o el deleite, en algunos un amor incondicional o una inmensa gratitud; en todos una maravillada impresión. Así lo reflejan en frases y versos, de los que aquí les dejamos una breve muestra.

Bariay

Entorno geográfico de Bariay, Holguín | Villayamimmo.com

1. […] es aquella isla la más hermosa que ojos hayan visto. Expresión que se atribuye a Cristóbal Colón en el momento de su primer desembarco en Cuba, el 28 de octubre de 1492, y que aparece en su Diario de a bordo. Hay diversas versiones y fuentes que la citan, pero siempre relacionadas con la impresión visual del almirante ante la exuberancia y belleza de la naturaleza cubana, ya fuera de Bariay, Naranjo, Nipe, Gibara, Baracoa, Puerto Padre o Sabinal, lugares que se disputan ser los inspiradores de la famosa frase.

Marañón listo para cosechar

2. Más suave que la pera / en Cuba es la gratísima guayaba […] / El marañón fragante / más grato que la guinda si madura. Versos de Silva Cubana, del poeta Manuel Justo Rubalcava. Destaca el sabor y el aroma de las frutas cubanas en contraposición con las de otras regiones del mundo.

3. Dos estrofas del soneto Invierno en Cuba, de José Jacinto Milanés, describen lo particular del clima de la isla, lo que hoy se resume en la expresión «Cuba es un eterno verano».

Benigno alumbra el sol; suelto va el río;
no falta hoja ni rama al mango airoso;
el verde de la mar es más hermoso;
y el azul de los cielos más sombrío.

El pie quiere bailar a su albedrío;
la mano quiere asir; todo es reposo;
la mente fresca: el corazón dichoso;
tal es en Cuba la estación del frío.

4. Cuba nos une en extranjero suelo / Auras de Cuba nuestro amor desea / Cuba es tu corazón / Cuba es mi cielo. Versos de Cuba nos une, de José Martí. El sentimiento de identidad nacional que conecta a los cubanos donde quiera que estén.

palma real cuba

Palma real, uno de los símbolos de Cuba | Guillaume Baviere en Flickr (https://goo.gl/YywF2N)

5. Yo soy un hombre sincero / De donde crece la palma. Muy descriptivo, de los Versos Sencillos de José Martí. Naturaleza cubana autóctona en una admirable síntesis y un gran sentido de pertenencia, incluso sugiere que su sinceridad le viene de la tierra donde ha nacido.

6. Cuba es un ajiaco. Frase muy acertada de Fernando Ortiz, una metáfora que refleja la conformación del pueblo cubano y su cultura, como él mismo aclara «Cuba, la isla, la olla [abierta] puesta al fuego de los trópicos…»

7. Yoruba soy / lloro en Yoruba lucumí / como soy un yoruba de Cuba / quiero que hasta Cuba suba mi llanto yoruba / que suba el alegre llanto yoruba / que sale de mí. Estrofa inicial del poema Son número 6, de Nicolás Guillén. Al igual que en la frase de Ortiz, aquí Guillén se expresa a través de un componente de la esencia mestiza de la nación cubana.

8. Mar de papel y plata de monedas / (Iré a Santiago) / ¡Oh Cuba! ¡Oh ritmo de semillas secas! / (Iré a Santiago) / ¡Oh cintura caliente y gota de madera! Algunos de los versos del poema Son de negros en Cuba, de Federico García Lorca. El primer verso evoca las litografías de marca que aparecen en las cajas de tabaco cubano, porque ama todo lo de Cuba y todo de allí admira. Se refiere con pasión a la ciudad de Santiago de Cuba.

9. Por último, un párrafo de El hombre, la hembra y el hambre, premio de novela Azorín 1998 de la escritora cubana Daína Chaviano. Lo que somos y cómo nos ven: Por las venas de Cuba no corre sangre, sino fuego: melodioso fuego que derrite texturas y obstáculos, que impide la mesura y, muchas veces, la reflexión. Pero así somos, y ese es nuestro mayor encanto y defecto: estamos hechos de música.

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